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Grandes mitos del gimnasio que no debes creer nunca

grandes mitos del gimnasio

En el mundo del fitness no todo lo que escuchas o lees se corresponde con la realidad. En las salas de musculación nacen, crecen y se reproducen grandes mitos del gimnasio, que atrapan a los más novatos y los influye para llevar a cabo entrenamientos sin sentidos o evitar determinadas conductas que son beneficiosas para ellos.

Hay un sinfín de mitos presentes en los gimnasios que puede que todavía no conozcas, pero es mejor prevenir que acabar guiándote por unas pautas que no tienen ningún argumento creíble donde sostenerse.

¿Cuáles son los grandes mitos del gimnasio? 

Podría llenar infinidad de párrafos sobre grandes mitos del gimnasio, y aunque nunca acabaría con ellos, voy a tratar de mostrarte los mitos más peligrosos, dañinos o poco efectivos para tu cuerpo.

1. Corriendo se trabajan las piernas

Si pretendes sustituir todo tu entrenamiento de piernas por correr 30 minutos en la cinta estás cometiendo un terrible y grave error.

Corriendo no fortaleces las piernas, de hecho si quieres correr necesitas fuerza y eso se consigue con ejercicios de fortalecimiento. Si los corredores trabajan la fuerza es porque corriendo no consiguen la fortaleza deseada. De los grandes mitos del gimnasio este es uno de los más preocupantes, no solo porque al no trabajar las piernas el resultado es una descompensación entre el tren superior y el inferior, sino porque las piernas son las que aguantan el peso del cuerpo, y si estas son débiles acabarán sufriendo tus rodillas.

2. No hagas ejercicios de trapecio porque trabajando los hombros ya los fortaleces

Parecido al mito del gimnasio anterior. Estoy cansado de escuchar esta frase para saltarse un ejercicio que no siempre se disfruta. En determinados ejercicios de hombros, los trapecios trabajan de manera secundaria, pero esto no quiere decir que con este trabajo sea suficiente.

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Recuerda que los trapecios tienen una gran relación con muchos ejericios del tren superior, si este no está fortalecido perjudicará de manera negativa a los músculos de su alrededor.

3. Levantar mucho peso es más efectivo

Pues la efectividad depende de como lo ejecutes. No es más efectivo poner 80 kilos de press banca de pecho cuando eres incapaz de hacer una repetición y la haces a toda velocidad porque no aguantas su peso.

Lo realmente efectivo es un ejercicio bien hecho y por eso no es tan importante el peso que coloques en la barra como la técnica de ejecución utilices. El movimiento siempre debe ser suave y progresivo, y durante la fase excéntrica el movimiento debe ser pausado para que el musculo trabaje adecuadamente.

Si no puedes levantar mucho peso no importa, ayudate por un compañero o reduce un poco el peso, ya que no harás nada extralimitandote. Con el tiempo el peso que podrás levantar aumentará.

4. Puedes comer lo que quieras

Claro que puedes comer lo que quieras, incluso sin la necesidad de levantar una pesa. Este es uno de los grandes mitos del gimnasio que más me gusta, ya que parece que el deporte te da el superpoder de comer y no engordar. La realidad, por desgracia, es otra.

Si después de tu sesión de pesas te comes tu sólo 1 pizza familiar estarás tirando por el suelo todo el trabajo que tanto sudor te ha costado en el gimnasio. Si vas al gimnasio deberás cuidar tu alimentación, no se trata de llevar una dieta estricta sino de mantener una alimentación equilibrada para que tus músculos se recuperan y crezcan a la vez que mantienes el sobrepeso alejado.

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5. Tiene que doler

“No pain, no gain”. Seguro que es la frase favorita de más de un conocido de tu gimnasio. Esta mentalidad lo único que te lleva es a una lesión, en ocasiones de gravedad. Este es unos de los grandes mitos del gimnasio más dañino. Si te duele es que te has excedido y el cuerpo te manda esa señal dolorosa.

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Aunque nunca debe doler un ejercicio o entrenamiento, hay que diferenciar el dolor causado por un exceso de entrenamiento, de las agujetas y la fatiga muscular. Mientras que las agujetas suelen durar un período de unas 72 horas y la fatiga muscular es más una sensación de pesadez, el dolor muscular por un exceso de entrenamiento es un dolor punzante que no desaparece con el tiempo y que te limita el movimiento.

Nunca confundas el esfuerzo en en la realización de un ejericio con el dolor. Es lógico que te cueste realizar determinados ejercicios de intensidad, pero si el músculo comienza a doler durante dicho ejercicio es mejor que te abstengas de hacerlo y busques la causa a ese dolor. El dolor durante la ejecución de los ejercicios suele provenir casi siempre de un exceso de peso o de una incorrecta técnica.

Aquí has leído alguno de los grandes mitos del gimnasio, ¿te sabes alguno otro que quieras compartir con nosotros?

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