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Lumbago: cómo aliviar y evitar con ejercicios este temible dolor de espalda

Cómo aliviar y evitar el lumbago con ejercicios

El lumbago es uno de los problemas médicos más comunes y afecta a una de cada cuatro personas en el mundo. Eso significa que el 80% de la población sufrirá una crisis de dolor de espalda en alguno o varios momento de su vida. Además, un estudio publicado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre el impacto en la salud de 291 enfermedades en 187 países demuestra que los dolores lumbares son considerados la más importante fuente de incapacidad laboral a nivel mundial.

Y estas cifras tienden al alza debido al envejecimiento de la población y una forma de vida con mayor tendencia al sedentarismo y el sobrepeso. Cada vez más personas padecen lumbago, y con una mayor frecuencia. Por eso, independientemente de si eres deportista (que padecen más riesgos de desgarros musculares), o una persona sedentaria (con tendencia a sufrirlo por pasar demasiadas horas en la misma postura), es importante saber qué es el lumbago, cuáles son sus causas y, sobre todo, conocer algunos ejercicios para tratar el lumbago e intentar prevenirlo.

¿Qué es el lumbago?

El lumbago o lumbalgia es el término médico que se utiliza para hacer referencia a la existencia de dolor en la zona baja (zona lumbar) de la espalda. Precisamente a ello hace referencia su origen, que viene del griego lumbar, que significa lumbar, y algios,  que significa dolor.

La lumbalgia es el más común de los dolores de espalda, y puede ser de varios tipos: un dolor súbito e intenso que te deja inmovilizado a corto plazo, o un dolor más leve pero constante que se alarga en el tiempo. El lumbago es resultado de una lesión en las estructuras de la espalda, ya sean los huesos de la columna vertebral, los músculos, los ligamentos, los tendones o los vasos sanguíneos. Cualquiera de estas lesiones puede causar inflamación y dolor, y en función de su duración y su intensidad, se agrupan dentro de tres grandes tipos:

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Tipos de lumbago

  • Lumbalgia aguda: Se da cuando la duración del dolor es inferior a seis semanas. Suele producirse por lesiones o desgarros de los músculos, ligamentos y tendones  que en general no se consideran serios.
  • Lumbalgia subaguda: Cuando el dolor dura entre seis semanas y tres meses, generalmente producido por una mala torsión del tronco o un esfuerzo de flexo-extensión. Esto provoca que el dolor lumbar se extienda por la extremidad inferior. Su gravedad es moderada.
  • Lumbalgia crónica: Se entiende que el lumbago es crónico si dura más de tres meses. Este tipo de lumbalgia procede de lesiones en los huesos, los nervios (ciática), los vasos sanguíneos o las capas externas de los discos intervertebales (hernias discales) y sí revisten gravedad, pudiendo incluso requerir cirugía.

¿Por qué se produce el lumbago?

Existen muchos motivos por los que puede darse el lumbago, aunque no se pueda definir con precisión su causa exacta. La mayor parte de los casos se originan en esguinces, desgarros y contracturas musculares causadas por lesiones o movimientos bruscos. Levantar pesos de manera inapropiada o un movimiento de torsión repentino y mal realizado son algunas de las causas más comunes que provocan el dolor lumbar.

Por otra parte, existen factores de riesgo que favorecen la aparición del lumbago, como el sedentarismo, las situaciones estresantes o el sobrepeso. Asimismo, determinadas profesiones influye en la posibilidad de aparición de lumbago. Por ejemplo, las personas que realizan trabajos de oficina y pasan mucho tiempo sentados en la misma posición tienen riesgo de sufrir lumbago por adoptar malas posturas. Del mismo modo, trabajos que impliquen un gran esfuerzo para la espalda, como el que realizan agricultores o transportistas, también los hace proclives a sufrir este tipo de dolencia.

Como aliviar el lumbago con ejercicios

Finalmente, también pueden causar lumbago las lesiones súbita en los músculos y los ligamentos que sostienen la región lumbar de la espalda provocadas por el padecimiento de otras enfermedades previas. Entre ellas se encuentran:

  • Cáncer con compromiso de la columna
  • Fracturas por osteoporosis en adultos mayores
  • Fractura de la médula espinal
  • Espasmo muscular
  • Hernia discal
  • Estrechamiento del conducto raquídeo
  • Deformaciones de la columna vertebral, como pueden ser escoliosis o cifosis
  • Desgarros de los músculos o los ligamentos que sustentan la espalda
  • Aneurisma aórtico
  • Afecciones artríticas
  • Infección de la columna vertebral, como pueden ser osteomielitis o absceso
  • Infección del riñón
  • Cálculos renales
  • Problemas relacionados con el embarazo
  • Enfermedades de los órganos reproductores femeninos, como endometriosis, cáncer ovárico, quistes ováricos o miomas uterinos
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¿Cómo tratar y evitar el lumbago?

El tratamiento para terminar con el lumbago siempre dependerá la causa de su aparición y de la duración e intensidad del episodio. Si el dolor es provocado por desgarres musculares, suele curar por sí mismo y remitir en unos días; solo debes tener un poco de paciencia. Pero, si el dolor es crónico, es posible que se necesite tratamiento médico. Y, en muchos casos, empezar a utilizar un corsé para ayudar en el soporte de la espalda y someterse a sesiones de fisioterapia. En caso de lumbalgias aparecidas por afectación nerviosa, puede incluso llegar a requerise de cirugía.

Consejos para tratar el lumbago

Independientemente de cuál sea la causa, hay ciertas pautas que pueden ayudar a aliviar cualquier tipo de lumbago, tales como:

  • Reposo moderado
  • Aplicación alterna de compresas frías o calientes,
  • Tomar antiinflamatorios y analgésicos
  • Tomar relajantes musculares
  • Efectuar masajes suaves en la zona afectada
  • Realizar ejercicios de estiramiento y fortalecimiento

Ejercicios para aliviar y prevenir el lumbago

Ya hemos mencionado que las probabilidades de padecer lumbago son estadísticamente altas debido a que afecta a un gran número de personas. Y como más vale prevenir que curar, no está de más acostumbrarse a realizar rutinas enfocadas a fortalecer la musculatura de la espalda para evitar que aparezcan este tipo de dolores. Estos ejercicios de estiramiento y fortalecimiento que se muestran a continuación son muy sencillos de realizar. Sirven tanto para mantener nuestra espalda a punto como para aliviarnos durante una crisis de lumbalgia aguda.

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