Lesiones

Deportes que pueden dañar el suelo pélvico y afectan a hombres y mujeres

Deportes que pueden dañar el suelo pélvico

El deporte es sinónimo de salud física y mental, pero practicar algunas actividades de forma continuada puede desencadenar problemas indeseados si no se toman ciertas precauciones. Por ejemplo, hay deportes que pueden dañar el suelo pélvico tanto en mujeres como en hombres. En este artículo te contamos cuáles son.

Deportes que pueden dañar el suelo pélvico

¿Qué es el suelo pélvico?

El suelo pélvico o perineo es el espacio que media entre el ano y los genitales externos. Está formado por un conjunto de músculos y ligamentos que cierran la cavidad abdominal en la parte inferior. Cuando este conjunto de músculos y ligamentos se debilita puede haber incontinencia urinaria tras un esfuerzo. Y hay deportes que pueden debilitar y dañar el suelo pélvico, lo que provocaría este problema tan molesto e incómodo.

Deportes perjudiciales y recomendados

Los deportes perjudiciales para esta parte del cuerpo son los de alto impacto o los que impliquen presión en esta zona:

  • Abdominales tradicionales
  • Aeróbic
  • Atletismo y running
  • Tenis
  • Pádel
  • Voleibol
  • Balonmano
  • Equitación
  • Baloncesto
  • Step
  • Patinaje
  • Esquí
  • Halterofilia
  • Yoga o pilates

En el yoga y pilates son solo algunas posturas las que pueden agravar el problema y será cuando este haya empezado a manifestarse.

Algunas posturas de yoga o pilates pueden dañar el suelo pélvico

En cambio, hay deportes que combinan los ejercicios aeróbicos con los de fuerza y que son perfectos para evitar agravar la debilidad en el suelo pélvico. Según los especialistas, los deportes de bajo impacto son los más recomendados:

  • Ciclismo o spinning
  • Subir escaleras
  • Natación
  • Aquagym
  • Elíptica
  • Caminar
  • Bailar

Todo esto no significa que deban eliminarse por completo los deportes de la primera lista y practicar solo los de la última. Ningún deporte de bajo, medio o alto impacto es malo para la salud del suelo pélvico de por sí, sino que los problemas aparecen cuando se practica demasiadas veces a la semana y a lo largo de los años. Sería interesante combinar uno de alto impacto con uno de bajo o medio para no forzar, y también dejar días de descanso entre entrenamientos.

Solo en el peor de los casos, que será cuando se noten los primeros síntomas de incontinencia urinaria, habrá que dejar la actividad y consultar con un especialista.

¿Cómo se puede fortalecer el suelo pélvico?

Hay maneras de fortalecer el suelo pélvico y evitar así las pérdidas de orina. Una de ellas, y la más común, es realizando ejercicios de contracción activa del perineo, como los ejercicios de Kegel.

Para hacerlos de forma correcta hay que sentarse o acostarse con la vejiga vacía y apretar los músculos del piso pélvico durante 3, 4 o 5 segundos. Después hay relajarlos entre 3 y 5 segundos. Este ejercicio hay que repetirlo unas 10 veces y lo ideal es hacerlo cada día. En algunos casos será necesario hacer estos ejercicios hasta tres veces al día (mañana, tarde y noche).

También sería interesante evitar posturas inadecuadas para proteger el suelo pélvico, así como mantener en forma el core practicando gimnasia hipopresiva, utilizar tampones de incontinencia para ejercer presión en la vejiga desde el interior de la vagina, utilizar pesarios vaginales para corregir el descenso de la matriz o usar aparatos que ejercitan la musculatura perineal.

Mujeres y hombres pueden tener el mismo problema

De forma errónea se cree bastante a menudo que los problemas de incontinencia urinaria solo afectan a mujeres, pero también pueden padecerla hombres. De hecho, los deportes anteriormente enumerados pueden afectar a ambos sexos por igual y los ejercicios de Kegel sirven para los dos. También hay otros factores que pueden afectar, independientemente del sexo, como son la edad, la obesidad o la tos crónica.

Recordamos que además de realizar ejercicio físico de una manera responsable, también es importante llevar una buena alimentación, adoptar una buena postura, mantenerse dentro de un peso adecuado y descansar las horas necesarias.

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