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Ultramaratones: qué son, cómo afrontarlos y si son peligrosos para el cuerpo

Ultramaratones: qué son, cómo afrontarlos y si son peligrosos para el cuerpo

¿Llevas tiempo corriendo maratones y buscas nuevos retos? En los últimos años se ha puesto de moda una carrera que va más allá de las maratones. Te explicamos qué son los ultramaratones y cómo afrontarlas para vivir esta experiencia única.

Qué son los ultramaratones

Se considera que las carreras de larga distancia que superan los 42.195 km de una maratón han de recibir otro nombre: los ultramaratones.

No existen, a diferencia de las medias maratones o de la maratón clásica, una distancia definida más allá de este mínimo. Las hay de 50 km y las hay de más de 200 km.

De hecho, la clasificación más reconocida sobre tipos de ultramaratones hace referencia a su duración en tiempo más que en distancia.

Así, nos encontramos con carreras de un único día o carreras de varios días o ultramaratones multiday.

El ultramaratón más loco es la Europe Foot Race, que, literalmente, cruza Europa: 4400 kilómetros en 64 días.

Diferencias entre un maratón y un ultramaratón

En ambas carreras de alta intensidad, nos encontramos con que es imprescindible una gran preparación física y mental. El esfuerzo implica un desgaste físico que hay que saber recuperar, y una fortaleza mental que también hay que entrenar.

Especialmente en los ultramaratones, ya que, en estos, al condicionante de la distancia, se suman los factores externos como el clima, cambios de altitud, subidas y bajadas en montañas, y un largo etcétera.

El terreno de los ultramaratones

Un maratón suele trascurrir siempre por asfalto, sin grandes desniveles, por lo que el maratonista debe centrarse en la fortaleza mental (cumplir etapas) y en la resistencia física.

Por el contrario, las utramaratones consisten en pruebas sobre vías pecuarias, o cuanto menos, sobre tierra. Debido a la mayor distancia a recorrer, y por lo tanto, el mayor tiempo a estar en marcha, es posible encontrarse con cambios climáticos, desniveles o zonas donde correr se hace más difícil.

En este tipo de pruebas este condicionante es más importante incluso que la propia distancia.

Ultramaratones: cómo afrontarlos

El entrenamiento para un ultramaratón

A diferencia de la preparación de una media maratón o una maratón, aquí el foco para entrenar no es tanto los tiempos sino el ritmo y las sensaciones en cada momento según los factores externos que se ve encontrando el corredor. De ahí que la preparación de una ultramaratón sea diferente y al mismo tiempo similar a cualquier otra carrera de larga distancia y alta intensidad.

Efectos de los ultramaratones en tu cuerpo y en tu mente

Una de las características de las ultramaratones es que hace que el corredor lleve al límite su cuerpo y su mente. En las más largas, la mitad de los corredores abandona antes de llegar a meta.

Imagínate el esfuerzo físico que puede suponer correr más de 50 km a una altitud de 4000 metros como ocurre en el Valle de la Muerte, donde se celebra la ultramaratón de Badwater con 47 grados de media.

El cuerpo durante un ultramaratón

Esta exigencia genera en el corredor molestias en el estómago. No es extraño que tanto quienes finalizan como quienes abandonan una carrera de estas características sufran náuseas y vómitos.

Después de tantas horas corriendo, el proceso de digestión se interrumpe ya que son los músculos quienes demandan toda la sangre durante la prueba, por lo que tendrás que controlar muy bien en qué momento tomar los carbohidratos y cómo dosificar el esfuerzo para que la alimentación no sea tu mayor obstáculo.

Del mismo modo, los ojos también sufren. Si la carrera trascurre en condiciones de viento, este puede resecar o dañar la capa protectora de la córnea. El resultado es el nublado de la vista por inflamación de la córnea.

¿Y el sueño? También es otro elemento con el que el corredor ha de batallar durante la ultrumaratón. El ejercicio, las horas de esfuerzo (en muchos casos se concluyen de noche), y el cansancio hacen que sea muy habitual sufrir episodios de somnolencia e, incluso, alucinaciones.

La mente y los ultramaratones

Si escuchas o lees entrevistas de ultramaratonistas, comprobarás cómo todos coinciden en señalar que si bien una parte de la carrera se completa con la fuerza física, la otra mitad le corresponde por derecho propio a la mente.

El desgaste físico tiene también una serie de consecuencias para el cerebro, que es el que nos anima a seguir en movimiento. De ahí que tan importante sea preparar el rendimiento físico para las situaciones que se pueden presentar como el mental para afrontarlas y superarlas.

En toda carrera de fondo, llega un momento en el que los músculos duelen; o los pies duelen. O se producen pequeñas caídas o malas posturas que generan dolor.

Saber cómo convivir con él el resto de la distancia a completar es parte del entrenamiento mental básico de un corredor de ultramaratones y ultratrials.

Cómo afrontar un ultramaratón

Correr un ultramaratón requiere de preparación física y mental, sí, pero también se han de poseer cualidades físicas para ello. No todos los corredores que superan una maratón pueden intentar ir más allá.

El ultramaratonista ha de cumplir un esctricto régimen de alimentación, combinado con sesiones de entrenamiento completo: fortalecer músculos, resistencia, ejercicios de cardio… Además de descansar adecuadamente (8 horas mínimo de sueño diario y una planificación de un día de descanso absoluto a la semana).

Al igual que haríamos para una maratón, se ha de trabajar las distancias progresivamente, y siempre practicando con condiciones variables para adaptar el cuerpo a la respuesta adecuada.

Más allá de la fuerza en los músculos de las piernas, también hay que entrenar el resto de musculación que va a entrar en juego cuando afrontemos la utltramaratón: el core, brazos, espalda, hombros, etcétera.

Cómo adquirir fortaleza mental para hacer un ultramaratón

Si en cualquier prueba de fondo la capacidad de mantener el rendimiento más allá de los condicionantes externos resulta vital para llevar a buen término el propósito, los ultramaratones se presentan como auténticas pruebas de fuego para comprobar si nuestro entrenamiento mental es fuerte.

Así pues, el plan de preparación para un ultramaratón ha de incluir el trabajo sobre nuestra resilencia, la concentración necesaria para afrontar los obstáculos y las situaciones, y la confianza en las posibilidades y el estado físico en el que lo afrontamos.

Ahora bien, lo más importante es la preparación: a lo largo de las horas de recorrido, se pueden presentar cientos de situaciones imprevistas. No puedes prepararte para todas pero sí trabajar cómo resolver situaciones similares para que no afecte a tu objetivo.

Las consecuencias de una ultramaratón para tu cuerpo ¿Son peligrosos?

Las dolencias más comunes entre los corredores que terminan o abandonan un ultramaratón tienen que ver con ampollas, problemas musculares, calambres y agotamiento físico.

Algunos estudios sobre cómo finalizan estos corredores las pruebas de trails y ultramaratones, indican que, según sus analíticas, el cuerpo se encuentra en fases similares a la muerte.

Ten en cuanta que este desgaste afecta a ligamentos, articulaciones, se pierde peso, e incluso bajan las defensas.

Para evitar el colapso, se insiste desde los médicos en la necesidad de ser realistas en la preparación y el entrenamiento, y, sobre todo, en la capacidad y los límites de cada uno. A mayores, es muy recomendable realizarse controles médicos periódicos para confirmar que todo está correcto y que no hay riesgo para la salud del deportista.

¿Eres un maratonistas? ¿Te llama probar alguno de los ultramaratones más espectaculares que se organizan?

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