Nutrición

Alimentación consciente: la atención plena

alimentación consciente

La alimentación consciente es la facultad de comer en estado plenamente consciente, manteniendo la atención en sabores, olores y texturas tanto como percibir el impacto de los alimentos en nuestro organismo, en el estado emocional y espiritual. Ser consciente también es conocer el impacto ecológico en la tierra que tienen los alimentos que ingerimos. La alimentación consciente debe ser considerada la forma de tener una existencia con mayor tranquilidad y paz en uno mismo, como también con el planeta.

Comer plenamente atentos quiere decir que se enfoca toda la atención al momento de beber y comer. Se presta atención a como está presentado el plato, a las texturas, los aromas, colores, temperaturas, sabores e incluso los sonidos de los comestibles.

En este momento es cuando la alimentación se hace consciente, una técnica que consiste en disfrutar del instante y no observar la actividad que se haga como algo burocrático u obligatorio. Practicar la atención plena, es una alternativa para minimizar el estrés, prevenir enfermedades, aumentar el bienestar y potenciar la autoconsciencia.

También se ha confirmado que comer con atención plena colabora en la pérdida de peso y en el tratamiento de trastornos alimenticios.

La práctica de mantener la plena consciencia mientras nos alimentamos permite hacer un balance de los alimentos que ingerimos, controlando las cantidades y pudiendo disfrutar de comer cualquier alimento sin restricción, comiendo un poco de todo y con control. Se trata de disfrutar y vivir el presente en la comida, observando y analizando los sabores, texturas, olores y colores de los alimentos.

Cuando hacemos atención plena mientras comemos, nuestro foco también va dirigido a experimentar con nuestro cuerpo, ¿En qué parte del cuerpo sentimos el hambre? ¿Cuándo sentimos que estamos satisfechos? ¿Cómo es estar medio lleno?.

Quizá te interese leer:  Jengibre: un alimento excelente para deportistas y no deportistas

La atención también se dirige hacia la mente, mientras se come se aprende a ver cómo la mente se distrae y divaga entre pensamientos, monólogos y juicios que surgen y, cómo la consciencia es separarse de la atención de lo que estamos comiendo. Se analiza los impulsos que surgen después de haber tomado algo de bebida o unos trozos de comida. Se siente el impulso y se vuelve sencillamente a comer.

La masticación

La masticación correcta es necesaria para que se absorban adecuadamente los nutrientes de los alimentos. Cuando la comida se mastica bien en pequeñas porciones, se digiere de una manera más fácil y los intestinos pueden absorber los nutrientes eficazmente.

Por otra parte, masticar los alimentos al completo nos permite mantener el peso correcto, ya que cuanto más tiempo se esté masticando, posiblemente se consuman cantidades más pequeñas. El cerebro tarda alrededor de 20 minutos en informar al estómago que está lleno. Entonces si se tarda más tiempo en masticar e ingerir los alimentos, seguramente se consumirán menos calorías.

Masticar con tiempo también aporta la opción de ser más consciente del sabor, la calidad y textura de la comida que se ingiere. En la saliva se localizan las enzimas digestivas. Un mayor tiempo masticando permite que la saliva deshaga los alimentos permitiendo la digestión en el estómago y en el intestino delgado. Los trozos más grandes de alimentos que entren al estómago seguramente se encuentren sin digerir cuando entran en el intestino donde se pueden desintegrar provocando constipados, gases, diarrea y dolor abdominal, entre otras dolencias.

Quizá te interese leer:  Grasas buenas ¿Qué alimentos las contienen?

comer consciente

Los horarios

Los horarios son un punto clave en la alimentación consciente, mantener unos horarios estables permite que el aparato digestivo sea muy beneficiado, ya que se regula. En muchas culturas se come 3 veces al día. Se ha demostrado que las personas que comen irregularmente tienen más riesgo de caer en el síndrome metabólico, es decir, resistencia a la insulina. Por otra parte, nos debemos preguntar cada vez que comemos si tenemos o no hambre, el cuerpo es inteligente y nuestra función es estar atentos a sus señales.

¿Dónde comer?

Es importante ubicar un lugar tranquilo cerca de la vivienda o el sitio de trabajo donde se suele comer. La tranquilidad es un estado interno que puede potenciarse con la respiración consciente y prestando atención en al experiencia del comer. Existen diversas técnicas de respiración que provienen de prácticas de terapias y yoga y pueden ser usada para fomentar la tranquilidad.

La comida en familia

Comer en familia es perfecto para hacer más fuertes los lazos afectivos. Para muchas familias, la cena es el único momento de diálogo y unión. Comer la familia potencia la transmisión a los hijos del mensaje de comer bien junto a una actitud de agradecimiento hacia la comida. Usualmente, es necesario probar un nuevo alimento de 8 a 10 veces hasta que un niño lo acepta. También es imprescindible que los niños sean educados en las técnicas de preparación de la comida e incluirlos en el proceso de preparación y planificación. Se disfruta más de la comida cuando es el individuo mismo quien la cocina.

Alimentación consciente: la atención plena
5 (100%) 2 votos

Ver comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Populares

Ir arriba