Running

La importancia de elegir unas zapatillas adecuadas para correr

Zapatillas adecuadas para correr

El running está de moda desde hace ya algún tiempo porque puede practicarse en cualquier momento, es gratuito y no está sujeto a horarios. Además, obviamente, de todos los beneficios que aporta al cuerpo la práctica de este ejercicio de forma habitual. Sin embargo, la elección de unas zapatillas adecuadas para correr es básico para evitar lesiones y otros problemas. Marcas como Adidas lo saben y diseñan sus productos pensando en todos y cada uno de los diferentes runners que existen.

¿Para qué unas zapatillas adecuadas para correr?

Para practicar running se necesitan unas zapatillas específicas para ello porque no todo el calzado deportivo sirve para lo mismo. Está más que demostrado que con un calzado inadecuado el pie y también el cuerpo debe enfrentarse a una gran cantidad de efectos adversos nada recomendables que pueden acabar con una lesión. De hecho, las zapatillas son el elemento más importante para correr y el único que ayuda a hacerlo con salud y sin riesgos de sufrir lesiones.

Practicar running

¿Y si no son las adecuadas?

Cuando al calzado no se le da la importancia necesaria aparecen los problemas, algunos de ellos más leves que otros, pero todos pueden impedir la práctica del deporte en cuestión.

Uno de los problemas más comunes es la aparición de ampollas o heridas en los pies. Las ampollas o heridas aparecen cuando el calzado comprime el pie de manera excesiva pero en el caso de los corredores suele ser a causa de la fricción entre el pie, el calcetín y la zapatilla. Es importante entonces, además de llevar el calzado correcto, usar unos calcetines que transpiren, mantengan el pie fresco y que no tengan costuras en zonas de presión.

Otro problema muy común cuando no se usan unas zapatillas adecuadas para correr es la lesión. Para evitarlas hay que escoger el calzado running según el tipo de pisada.

¿Cómo escogerlas?

Lo primero que hay que saber es el tipo de pronación, que es la rotación del pie hacia el interior en el momento en el que este entra en contacto con el suelo cuando se camina o se corre. Dependiendo del tipo de pronación, serán más adecuadas unas u otras zapatillas de running.

Escoger calzado deportivo

Para saber este dato basta con mirar la suela del calzado:

  • Pronación neutra: cuando el desgaste de la suela tiene forma de S desde el talón hasta la puntera. Es lo mejor que le puede pasar a un runner porque hay un amplio catálogo de zapatillas running neutras.
  • Supinación o pronación reducida: la rotación del pie es poca y el peso es sostenido por el lateral de la zapatilla, que estará mucho más desgastado que el resto. Cuando el pie impacta contra el suelo, la parte superior de las piernas notan mucho la vibración, por eso para este tipo de pisada hay que buscar unas zapatillas running con una buena amortiguación.
  • Pronación excesiva: la rotación del pie es mayor y el peso del cuerpo tiende a transferirse a la cara interna del pie. En este caso la parte interior de la zapatilla será la que tenga más desgaste. Para este tipo de pisada se recomienda una zapatilla que además de una buena amortiguación tengan también una buena sujeción.

Consejos

Hoy en día pueden comprarse zapatillas de running tanto en tiendas online como físicas. Después de comprarlas, hay que entrenar con ellas varios días y jamás estrenarlas en una competición.

También es importante destacar que las zapatillas deportivas caducan. Su vida útil suele tener una media alrededor de los 700 kilómetros. Para calcularlo de una forma aproximada, una fórmula genérica para saberlo es que si se entrena tres días a la semana, las zapatillas deberán cambiarse a los ocho o nueve meses. Si el entrenamiento es de cuatro o más días a la semana, el cambio debería hacerse a los seis meses.

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