Nutrición

El valor biológico de las proteínas ¿Qué es y por qué debería importarte?

Importancia del valor biológico de las proteínas

Las proteínas son necesarias e imprescindibles porque sin ellas los músculos no crecen, no se pueden reparar los tejidos y no se regenera el organismo. Por este motivo, es muy importante medir su calidad y para poder hacerlo es necesario diferenciar los tipos de calidades. Es aquí donde juega un papel primordial el valor biológico de las proteínas. Pero ¿qué es ese valor? ¿Por qué es tan importante?

¿Qué es el valor biológico de las proteínas?

Cuando se habla del valor biológico de las proteínas se hace referencia a la proporción de aminoácidos esenciales de los alimentos que son asimilados por el organismo. Es decir, son esas partes de las proteínas que se ingieren y pasan a formar parte del cuerpo. El valor biológico es la fracción de nitrógeno absorbido y retenido por el organismo y representa la capacidad máxima de utilización de una proteína, siendo 0 el valor mínimo y 100 el máximo dependiendo del porcentaje que absorbe.

Las proteínas de mayor valor biológico son las de origen animal, como la carne, el pescado, los huevos y la leche; mientras que las vegetales tienen menos valor porque no son tan digeribles o asimilables por su alto contenido en fibra, como la soja, la levadura de cerveza y las legumbres.

Cuando se consume una proteína de bajo valor biológico con una que lo tenga alto, el valor total aumenta.

Las proteínas son imprescindibles

¿Por qué son importantes?

Las proteínas forman parte de la estructura de todas las células y tejidos. Dicho de otra forma, son la base sólida del cuerpo. De hecho, representan un 20% del peso corporal total. Sus funciones principales son transportar sustancias a través de la sangre, la formación de hormonas y anticuerpos, regular el pH y la coagulación de la sangre y la contracción muscular, entre otras.

Las proteínas están formadas por aminoácidos. Los aminoácidos esenciales son aquellos que el organismo obtiene a través de la ingesta de alimentos, mientras que los no esenciales pueden ser producidos por el mismo cuerpo. A las proteínas que contienen la cantidad adecuada de aminoácidos esenciales se las conoce como proteínas completas o proteínas de alto valor biológico. Como hemos dicho anteriormente, estas se encuentran en productos de origen animal. Mientras que los alimentos de origen vegetal carecen de uno o varios aminoácidos esenciales por lo que serán productos de bajo valor biológico. Con estos productos obtendremos proteínas incompletas.

La importancia de las proteínas completas

Los aminoácidos necesarios para la formación de proteínas en el organismo son 20 y deben estar todos presentes. Es decir, para que sea posible el crecimiento, el recambio celular y se lleven a cabo las funciones del cuerpo será necesario que el cuerpo obtenga todos los aminoácidos para formar proteínas. Si uno de ellos falta, no se podrán formas proteínas y, por consiguiente, no se conseguirá nada. Si no se llegan a formar proteínas, esa base sólida del cuerpo podría fallar.

Consecuencias de una deficiencia proteica

Una falta de proteínas o una baja calidad de estas puede tener una grave repercusión en el mantenimiento y renovación de las células, incluidas las musculares.

Los síntomas de esta falta pueden ser varios: fatiga, debilidad en el cabello y la piel, pérdida de masa muscular, facilidad para enfermar, gases y estreñimiento.

La falta de proteínas puede provocar fatiga

Pero hay que tener cuidado porque un exceso de proteínas también puede tener consecuencias. Puede provocar un mal funcionamiento en los riñones, en el hígado y en el metabolismo.

¿Cuántas proteínas son necesarias?

Aunque las necesidades proteicas pueden variar de una persona a otra, ya que depende mucho del tipo de vida, se pueden hacer unos cálculos aproximados. Eso sí, siempre las necesidades de un deportista serán superiores a las de una persona sedentaria.

Un deportista necesitaría entre 1,2 y 1,8 g de proteína por kg de peso, mientras que una persona sedentaria necesitaría 1 g. Por ejemplo, una deportista que pese 70 kg necesitará diariamente entre 84 y 126 g de proteína al día, mientras que una persona sedentaria del mismo peso necesitará 70 g.

Fuentes de proteína

Como ya hemos comentado anteriormente, las proteínas de alto valor biológico se encuentran en los alimentos de origen animal, pero esto no significa que todos sean igual de saludables. Cuando se escojan estas fuentes proteicas es muy importante optar por aquellas que contengan poca grasa, como las carnes magras y los lácteos desnatados.

Los productos de origen animal contienen proteínas completas

Cuando se consuman alimentos de origen vegetal, que tienen proteínas de bajo valor proteico, sería interesante combinarlos con un producto de alto valor. O, en caso de llevar una dieta vegetariana o vegana, podría ser necesario recurrir a suplementos alimenticios para cubrir esa carencia.

Con todo esto no queremos decir que haya que obsesionarse con el consumo de proteínas. A priori, llevando una dieta sana, variada y equilibrada no debería haber ni déficit ni exceso de proteínas en el cuerpo. Pero sí es importante ser consciente de su importancia para el buen funcionamiento del organismo.

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