Nutrición

9 alimentos de supermercado que no son tan saludables como pensabas

Alimentos de supermercado que no son tan saludables

Muchas veces veces incluimos en la cesta de la compra alimentos de supermercado que no son tan saludables como el fabricante intenta hacernos creer. Especialmente, aquellos que llevan los atributos “light”, “sano”, o “libre de grasa”. Cabe señalar que hay algunas excepciones, pero en este caso nos centraremos en aquellos que son perjudiciales a pesar de pintarse como la panacea de la nutrición saludable.

9 alimentos de supermercado que no son tan saludables (o que no lo son en absoluto)

Sabemos que te resultará muy difícil decirle adiós a algunos de ellos, pero al menos te alimentarás mal con conocimiento de causa.

1. Las tortitas de arroz

Aunque, sin profundizar mucho en sus ingredientes, pudiera parecer que las tortitas de arroz solo contienen arroz, nada más lejos de la realidad. Si no fuera por eso, podría decirse que estamos ante el snack perfecto para evitar la ansiedad: ligeras, sabrosas y… ¿saludables? ¡Craso error! El elemento principal de este tentempié son los hidratos de carbono de absorción rápida, de modo que nada más acabarte tu torita, tendrás el mismo hambre que al principio. Por otro lado, llevan sal a mansalva y saborizantes para hacer la experiencia más agradable. Cada marca tiene su propia política con los aditivos, no obstante, la mayoría de empresas que las comercializan incurren en los mismos excesos.

2. Barritas de muesli

Otro clásico fácil de comer y con un sabor delicioso. Las hay con trozos de fruta, virutas de chocolate y un largo etcétera de combinaciones igualmente suculentas. La mala noticia es que llevan demasiados azúcares añadidos y colorantes para que tengan ese aspecto tan sublime. Asimismo, una fracción de sus grasas son saturadas.

Si te gustan mucho y no quieres renunciar a ellas, puedes atreverte a hacerlas en casa con ingredientes naturales.

3. Ketchup, mahonesa y queso «light«

Ketchup light

Como decíamos al principio, huye de los productos que incluyan la palabra “light”, o al menos trátalos con cierta desconfianza. La mayoría de estas versiones bajas en calorias tienen, en efecto menos calorías que el producto original, sin embargo, muchas de ellas siguen conteniendo azúcares y grasas saturadas.

4. Vinagre de módena

Otro placer poco saludable. El vinagre de módena, que se ha popularizado hasta el infinito en la última década, está tan bueno porque lleva jarabe de glucosa y lactosa, entre otras sustancias no tan aptas para su consumo regular.

5. Chips de verduras

La jugada perfecta se queda al descubierto. “En lugar de picar chips de patatas, las cambio por chips de verduras y me cuido mientra disfruto”. No es tan sencillo: ambas están fritas y tienen conservantes, mucha sal y colorantes. Una opción intermedia es comprobar que estén horneadas, aunque sus ingredientes seguirán siendo, pues eso, poco saludables.

6. Zumos envasados (y embutidos envasados)

Puede que haya pocas cosas tan sanas como un zumo recién exprimido. Ahora, si son envasados, la cosa cambia. Principalmente porque tienen aditivos, colorantes, edulcorantes o azúcares añadidos, muchos, por cierto.

Y lo mismo pasa con los embutidos; productos procesados en cualquier caso. Da igual si son “sin gluten”, con gluten, en lonchas ultrafinas o finísimas: la mayoría de ellos contienen proteínas de soja, azúcar, espesantes y leche en polvo. Mejor pásate al jamón, si es posible de pata, no de bolsa.

7. Cereales de muesli

Cereales con muesli

Si tan solo te comieras los 30 gramos que recomiendan en la información de la caja no sería tan grave. El problema es que, seguramente, te llenes el bol más de una vez, lo que supone un exceso en la cantidad diaria recomendada; además, suelen tener bastante azúcar y otros elementos para que estén más buenos, como pasas, frutas deshidratadas o chocolate (todos ellos alimentos muy calóricos). Lo mejor es comprarlos sin ningún tipo de añadidos y ponerle la fruta por tu cuenta.

8. Leches vegetales

Algunas son buenas, y otras son veneno. Ciertas marcas preparan su leche vegetal con un 80 % de agua con azúcar, y tan solo un 20 % del fruto en sí mismo. Esto es muy perjudicial para la salud, casi tanto como los zumos envasados. Revisa bien antes de comprar, que el producto incluya la cantidad más alta de fruto posible.

9. Sandwiches preparados

Sandwich precocinado

Quién no ha pasado el día a base de “sandwiches de la tienda de al lado”. Entre los ingredientes más habituales que contienen se encuentran la mantequilla, el azúcar, las grasas saturadas, etc. Lo mejor es prepararse algo en casa, o tirar de la fruta, que siempre es más saludable. Y recuerda, el pan de barra es mucho mejor que el pan de molde.

Hay muchos alimentos de supermercado que no son tan saludables como tu piensas. Por suerte, estamos en la era del conocimiento, y ahora que lo sabes, puedes tomar medidas para sustituirlos por sus equivalentes caseros o, directamente, renunciar a ellos. Estos son solo algunos, pero las estanterías del super de turno están atestadas de productos poco equilibrados: cuídate de ellos.

1 Comentario

1 Comentario

  1. c

    30 mayo, 2019 at 12:01

    es que las tortitas de arroz maiz etc deben ser eco y sin mas : ni yogur ni cacao ni na
    Pero a mi siendo ecos me quitan hambre etc
    uso ls eco me maiz de veritas-eroski

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