Nutrición

Diferencias entre la celiaquía y la intolerancia al gluten

gluten

Desde hace algunos años hemos escuchado y leído sobre el gluten, así como lo dañino que puede llegar a ser para el organismo. En efecto, hemos tenido una suerte de bombardeo por parte de los medios en torno a este asunto. Algunos de ellos, básicamente, promueven la idea de que esta sustancia, que se encuentra en los conservantes, tiende a ser perjudicial para la salud y que, por esa misma razón, los alimentos sin gluten son mejores. A pesar de que pueda parecernos conveniente el hecho de que inmediatamente después de esta promoción mediática, comenzaran a aparecer productos sin gluten en todos los supermercados y restaurantes, resulta apropiado revisar qué es y los efectos que este causa en el cuerpo.

El gluten es una mezcla de proteínas y almidón que se encuentra en algunos cereales, siendo el responsable de su elasticidad y masticabilidad durante el amasado. Aunque se encuentra en casi todos los cereales, los que tienen principalmente esta proteína son el centeno, la avena, el trigo, la cebada, el kamut y la espelta. Ahora bien, si el gluten es una sustancia que se encuentra en elementos naturales, ¿cómo se convierte en algo que hace daño al cuerpo? Pues igual que las alergias a los mariscos…

Durante el proceso de los alimentos en una fábrica, con el fin de darle consistencia a algunos comestibles enlatados, se ha venido integrando el gluten en su tratamiento. Es por esta razón que los celíacos o intolerantes al gluten tampoco pueden consumir este tipo de comida. Por esta razón, a continuación veremos la diferencia que existe entre la intolerancia al gluten y la celiaquía.

Quizá te interese leer:  ¿Qué es el LIIT y por qué se está poniendo de moda?

Gluten-free-diet-benefits-best-home-chef

La celiaquía es una enfermedad autoinmune en la cual las defensas del propio cuerpo identifican el gluten como una estructura enemiga y las ataca. De esta forma, el organismo actúa de la misma manera como lo haría con un virus o una bacteria. Esto ocasiona la destrucción de forma progresiva de las vellosidades del intestino delgado, produciendo inflamación y, eventualmente, cierto daño en la mucosa. Así, la absorción de importantes componentes en los alimentos se ve impedida. Los síntomas de la celiaquía varían de un organismo a otro, por lo cual puede ser difícil su diagnóstico. Los principales síntomas gastrointestinales pueden ser los siguientes:

  • Fatiga después de haber comido.
  • Dolor y distensión abdominal.
  • Gases o indigestión.
  • Estreñimiento.
  • Irritabilidad similar a la que se siente cuando se tiene gripe o un resfriado.
  • Dificultad para concentrarse después de comer.
  • Disminución del apetito.
  • Diarrea, ya sea esta de forma constante o intermitente.
  • Intolerancia a la lactosa.
  • Migrañas.
  • Dolor en las articulaciones y a veces hormigueo en las extremidades.
  • Náuseas y vómitos.
  • Depresión.
  • Heces fétidas o grasosas.
  • Pérdida inexplicable de peso.

Los exámenes que pueden detectar la celiaquía son los alálisis de sangre, que pueden detectar algunos anticuerpos, la transglutaminasa tisular o antiendomisio. Si los resultados de estos análisis dan positivo, por lo general se realiza una endoscopia para hacer una biopsia del duodeno. También se pueden hacer pruebas genéticas para determinar quién tiene riesgo de padecerla.

Quizá te interese leer:  Leche de cabra vs leche de oveja ¿Cuál es la mejor?

Por otro lado, la intolerancia al gluten se parece más bien a una alergia. Una de las principales diferencias que tiene con la celiaquía es que no existe daño visible en las vellosidades del intestino, es solamente sintomático. Esto quiere decir que al eliminar el gluten de la dieta, las aflicciones ceden. Las alergias tienden a ser más frecuentes en los niños y estos suelen superar la enfermedad a los 5 años de edad. Un simple examen de piel o de sangre puede ser vital para el diagnóstico de esta alergia. Los síntomas que suele ocasionar son los siguientes:

  • Comezón, hinchazón e irritación alrededor de la boca.
  • Erupción cutánea con picazón.
  • Congestión nasal.
  • Picazón en los ojos.
  • Calambres.
  • Náuseas, vómito o diarrea.
  • Dificultad para respirar y anafilaxia.

Todavía existen muchos estudios no concluyente respecto a este tema, por lo cual es un campo en el que aún hay mucho qué descubrir. Así, habiéndote mostrado todo el panorama con respecto al gluten, el consejo más importante que se te puede dar es que si tienes estos síntomas, es importante que visites a tu médico de cabecera. De esta forma, evitamos que te auto diagnostiques de algo que tal vez no tienes y así quizás puedas seguir disfrutando del pan y de otros productos.

Referencias

Diferencias entre la celiaquía y la intolerancia al gluten
5 (100%) 2 votos

Ver comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Populares

Ir arriba