Nutrición

El azúcar y los consejos de la OMS sobre su consumo

cupcakes con rosas

¿A quién no le gusta el azúcar? Si en este momento, al leer esta pregunta, te encuentras dudoso, no tienes razón para estarlo. ¡Te estás engañando a ti mismo! Una cosa es que prefieras los platos salados, como lo pueden ser la tortilla de patatas, una paella de conejo o hasta unos calamares a la romana.

Pero no puedes negar que se te hace agua la boca cuando te ponen enfrente un helado de vainilla, un gofre con chocolate o una crema catalana. ¡No! ¡Yo no soy de ese tipo de personas! Bien, bien, ¿y la bollería? ¡No te mientas tan descaradamente!

Vale, está bien. Te creo. Pero quizás sí eres capaz de beber dos litros de refresco diariamente. ¡Esas bebidas también contienen grandes cantidades de azúcar! Si no me crees, ¿cómo es que saben tan bien? Solamente mira la información nutricional de las botellas. Sí, es lo que pensaba. Algo de azúcar tienes que estar consumiendo regularmente en tu dieta diaria.

El azúcar, una epidemia en el siglo XXI

“Con un poco de azúcar, esa píldora que os dan, pasará mejor”, como dice la canción de Mary Poppin; pero tenemos que establecer ciertos límites si queremos que nuestra familia y nosotros mismos mantengamos una vida saludable. Esto debería preocuparnos particularmente porque nuestros hábitos alimenticios son aprendidos por nuestros hijos y ello podría definir el resto de su vida, o al menos una parte de ella.

De acuerdo con la OMS, en el 2012 las enfermedades no trasmisibles (como diabetes, obesidad, hipertensión, enfermedades coronarias, entre otras) constituyeron la principal causa de mortalidad, con aproximadamente unos 38 millones de los 56 millones de muertes registradas en todo el mundo. Ello quiere decir que estas enfermedades representaron el 68% del total y alrededor de un 40% de esas muertes se produjeron en personas menores de los 70 años.

azúcar y nutrición infantil

La mala alimentación y la falta de actividad física se encontraron entre las causas más frecuentes de estas enfermedades. La obesidad también es un factor de riesgo en este tipo de afecciones. Por esto, el consumo elevado de azúcares libres (procesadas, jarabe de maíz, por ejemplo) es preocupante en la actualidad porque está directamente asociada con una mala calidad de la dieta, la obesidad y el riesgo de sufrir las enfermedades antes mencionadas.

Recomendaciones de la OMS sobre el azúcar

¡Pero no desesperes! Puedes hacer algo al respecto cambiando tus hábitos alimenticios. Está demostrado científicamente que los hábitos de todo tipo los hemos aprendido de nuestros padres y, a pesar de que cuando seamos adultos bien podemos llevar la alimentación como mejor juzguemos, si en el futuro queremos cuidarnos, no nos será tan penosa si este tipo de disciplina nos es afín desde la niñez.

Ahora bien, ¿qué puedo hacer por mi salud y por la de mi familia? ¿Qué medidas puedo tomar para salvarme de esta “enfermedad del siglo XXI”? Las recomendaciones de la OMS en cuanto al azúcar podrían ser un buen paso para comenzar.

Reducir el consumo de azúcares libres

Primero, se indica categóricamente que se reduzca considerablemente la ingesta de este tipo de azúcares. Es importante resaltar que los azúcares complejos (frutas y alimentos integrales) no entran dentro de este consejo.

Consumir fruta (con azúcar natural) aporta fibra y carbohidratos de lenta absorción, permitiendo que el cuerpo los use y queme lentamente sin que este los acumule en forma de grasa. Salvo en el caso de los diabéticos, esto evita un pico de insulina como sí lo hacen los azúcares libres.

¿En cuánto cifra la OMS que es aconsejable reducir el consumo de azúcar? A fecha de hoy, la organización internacional establece como objetivo un 10% menos de azúcar procesado en la dieta.

Esto quiere decir que un hombre promedio (que mida unos 1,70mts y que pese alrededor de unos 70kg) no debe consumir más de nueve cucharadas de azúcar al día (36gr).

De esta forma, si bebes una lata de Coca-Cola, ya alcanzaste tu límite diario o lo que es lo mismo, consumiste la cuota de azúcar necesaria para tu organismo.

azúcar en niños

Azúcar y nutrición infantil, la última batalla de la OMS

En 2019, la OMS hizo públicos dos informes que alertan de la presencia de altos niveles de azúcares en los alimentos y productos que se ofrecen a los bebés y los niños.

En el primero de ellos, la OMS analizó el contenido de azúcares libres presentes en más de 8000 alimentos para bebés y niños en Europa. Las conclusiones son evidentes: no solo se está ofreciendo una dieta rica en azúcares, sino que además se está creando una necesidad en los niños de productos con azúcar.

Los diversos estudios sobre nutrición y desarrollo infantil han demostrado que el azúcar de frutas y alimentos naturales son adecuados y necesarios para el desarrollo de los niños; sin embargo, productos en los que este azúcar se añade como extra para mejorar el sabor, lo único que genera son grasas y energía innecesaria que el niño no consume a lo largo del día.

Así, el ColaCao que le das todas las tardes al crío para merendar tampoco es vital para su crecimiento como creemos, pues se les da una fuente de energía innecesaria.

coca cola

El segundo de los informes pone el foco en la publicidad y comercialización de estos productos, exigiendo que se elimine la difusión de los productos con alto contenido en azúcar proceso como adecuados para niños, además de solicitar la prohibición de los azúcares añadidos en todos los alimentos para bebés y niños.

Aunque esto quizás suene difícil o imposible de realizar de forma diaria este control en el consumo de azúcar, quizás sirva como incentivo el decirte que los regímenes que sustituyen azucares libres por azucares complejos están asociados con la pérdida de peso más que aquellas dietas bajas en grasa.

Referencias

  • Organización Mundial de la Salud: Directriz: Resumen. Ingesta de azúcares para adultos y niños, 2015. [actualizado a 2019]
  • Organización Mundial de la Salud: Acabar con la publicidad comercial inapropiada sobre alimentos complementarios para bebés y niños entre seis y 36 meses en Europa, 2019
  • Organización Mundial de la Salud: Comida comercializada para bebés y niños, 2019.

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