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La clave para convertir tu caminata diaria en un buen entrenamiento

convertir tu caminata diaria en un buen entrenamiento

Para la mayoría de nosotros, caminar es principalmente una excelente manera de moverse. También es una de las formas más fáciles de hacer ejercicio, ya que no requiere equipo o ciertas habilidades. Dicho esto, caminar desde la habitación hasta la sala de estar no contará para tus objetivos cardiovasculares, pero entonces, ¿cuándo caminar es hacer ejercicio o cómo puedes convertir tu caminata diaria en un buen entrenamiento?

El movimiento real del cuerpo que ocurre cuando caminas es como un péndulo: tu cuerpo se balancea, paso a paso, mientras te impulsas sobre una pierna rígida que actúa como un salto con pértiga. Implica poner un pie delante del otro y cambiar tu peso de lado a lado con cada paso.

«Cardio«, abreviatura de ejercicio cardiovascular, se refiere a la actividad que involucra o requiere oxígeno para satisfacer las demandas de energía de tu cuerpo. Cualquier actividad que aumente tu frecuencia cardíaca y la respiratoria mientras usas músculos grandes de forma repetitiva y rítmica puede ser adecuada. Caminar, definitivamente, encaja en la categoría de ejercicios de cardio, pero solo si caminas a un ritmo e intensidad que desafíen tu sistema cardiovascular, lo que aumenta las demandas de tus músculos y corazón.

beneficios de caminar

No hay dos caminatas iguales, por lo que el punto de inflexión puede ser diferente para cada persona. Para empezar, muchas son las variables que pueden cambiar el efecto que tiene caminar en tu cuerpo. Estas variables incluyen ritmo, distancia e intensidad. Lo rápido que caminas, cuánto tiempo o la distancias que caminas, y con qué intensidad, afectarán a la respuesta de tu cuerpo a la actividad.

¿Cuándo convertir tu caminata diaria en un buen entrenamiento?

Una vez más, ese punto es diferente para cada persona, en función de variables como el nivel de actividad, el peso y el historial de salud. Lo que sigue siendo constante es que debes alcanzar un ritmo moderado para aumentar tu ritmo cardíaco y comenzar a ver cambios en la demanda cardiovascular de tu cuerpo.

Un nivel moderado de actividad aumenta notablemente la frecuencia cardíaca y frecuencia respiratoria. Esto puede ser tan simple como caminar a paso ligero. Los especialistas recomiendan al menos 30 minutos de actividad de intensidad moderada la mayoría de los días de la semana completando un total de 2 horas y 30 minutos semanalmente.

Los especialistas recomiendan que los adultos hagan al menos 150 minutos de ejercicio físico de intensidad moderada o 75 minutos de actividad física de gran intensidad por semana. Con ejercicio moderado se refieren a la actividad que te hace sudar pero con la que aún puedes mantener una conversación. Por otro lado, el ritmo de caminata rápida para la mayoría de las personas es de 5 kilómetros por hora, o aproximadamente 12 minutos por kilómetro. Caminar a más de 6 kilómetros por hora se considera un ritmo rápido, y definitivamente un ejercicio de cardio.

Caminar es hacer ejercicio y son muchos los beneficios que aporta a la salud. Caminar mejora todo, desde el estado físico general, la salud cardíaca, la depresión y la fatiga. Es bueno para el estado de ánimo, reduce el riesgo de cáncer y numerosas enfermedades crónicas, mejora la circulación e incluso la postura.

A una intensidad moderada es beneficioso tanto para el cuerpo como para la mente, y puede ser tan efectivo como correr, para evitar enfermedades crónicas y afecciones de salud que pueden conducir a problemas mucho mayores.

Caminar puede llegar a ser una actividad muy divertida: Sal a la calle con un amigo, disfruta de un paseo con tu perro o ponte al día con tu podcast favorito mientras das un paseo. También puedes competir con tus amigos calculando la cantidad de pasos que das en un determinado tiempo usando una pulsera de actividad.

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