La tensión en el cuello y hombros es una molestia común, especialmente en personas que trabajan sentadas o bajo estrés constante. Esta zona acumula rigidez por malas posturas, falta de movimiento o tensión emocional.
Algunos ejercicios específicos pueden ayudarte a liberar esta carga. También mejoran tu postura corporal, reducen el dolor cervical y promueven una mejor movilidad diaria. Lo mejor es que puedes hacerlos en casa o en la oficina.

¿Por qué se acumula tensión en el cuello y hombros?
El cuerpo reacciona al estrés físico y mental con rigidez muscular. La zona del cuello y hombros suele ser la más afectada.
Esto se agrava con posturas incorrectas al trabajar, mirar el móvil o dormir mal. Con el tiempo, esta tensión limita la movilidad diaria y genera incomodidad constante.
Causas más comunes de la tensión
- Uso prolongado del ordenador o móvil.
- Estrés emocional sostenido.
- Dormir en malas posiciones.
- Falta de estiramientos o movimiento articular.
- Postura encorvada al caminar o estar de pie.
Identificar la causa es el primer paso para aliviar la carga y prevenir futuras molestias.
Beneficios de movilizar el cuello y hombros
Incorporar ejercicios específicos puede mejorar tu bienestar diario. No solo alivia el dolor cervical, también previene lesiones y mejora tu postura.
Resultados que puedes esperar
- Reducción de la rigidez y el malestar muscular.
- Mejora de la postura corporal y alineación de la columna.
- Aumento de la circulación en la zona superior del cuerpo.
- Recuperación progresiva de la movilidad diaria.
- Disminución del estrés acumulado.
Los siguientes ejercicios son seguros, simples y efectivos. Puedes hacerlos sentado o de pie, en cualquier momento del día.
Ejercicio 1: círculos de hombros
Este ejercicio activa los músculos alrededor del cuello y alivia la tensión en los trapecios.
Cómo hacerlo correctamente
- Siéntate o párate con la espalda recta.
- Relaja los brazos a los costados.
- Eleva los hombros hacia las orejas.
- Gira los hombros en círculos hacia atrás, de forma lenta y controlada.
- Repite 10 veces y luego cambia el sentido hacia adelante.
Beneficios específicos
- Libera tensión acumulada en los hombros.
- Favorece la movilidad diaria del cuello.
- Estimula la circulación en la parte superior del torso.
Hazlo varias veces al día si trabajas muchas horas sentado o frente al ordenador.
Ejercicio 2: inclinación lateral del cuello
Este ejercicio estira los músculos laterales del cuello, responsables de la rigidez y el dolor cervical.
Pasos para ejecutarlo
- Siéntate con la espalda recta y los pies apoyados en el suelo.
- Lleva lentamente la oreja derecha hacia el hombro derecho.
- No levantes el hombro, mantén ambos relajados.
- Mantén la posición durante 15 a 20 segundos.
- Regresa al centro y repite hacia el lado izquierdo.
- Realiza 2 o 3 repeticiones por lado.
Beneficios específicos
- Alivia el dolor cervical por tensiones musculares.
- Estira los laterales del cuello y parte superior de la espalda.
- Mejora el control de la postura corporal.
Este movimiento es ideal para comenzar y terminar tu jornada laboral.

Ejercicio 3: estiramiento de brazos cruzados
Este ejercicio libera la tensión de la parte posterior de los hombros, una zona muy afectada por la mala postura corporal.
Cómo hacerlo
- Colócate de pie o sentado con la espalda recta.
- Cruza el brazo derecho por delante del pecho.
- Usa la mano izquierda para presionar el brazo hacia tu cuerpo.
- Mantén la posición 15 a 30 segundos sin forzar.
- Cambia de brazo y repite.
- Realiza 2 repeticiones por lado.
Beneficios específicos
- Estira la parte posterior de los hombros.
- Favorece una movilidad diaria más fluida.
- Disminuye la tensión por mantener los hombros encogidos.
Este ejercicio también ayuda a relajar la zona alta de la espalda.
Consejos adicionales para mantener relajados el cuello y hombros
Los ejercicios alivian, pero mantener ciertos hábitos ayuda a prevenir la tensión recurrente. Estos consejos complementan tu rutina de cuidado corporal.
Ajusta tu postura al sentarte
Asegura que la pantalla esté a la altura de los ojos. Apoya bien los pies y relaja los hombros. Evita encorvarte.
Toma pausas activas
Cada 45 minutos levántate, camina o realiza uno de estos ejercicios. Esto evita que la tensión muscular se acumule.
Respira de forma consciente
La respiración profunda y controlada relaja los músculos del cuello y hombros. Puedes combinarla con estiramientos suaves.
Duerme con una buena almohada
Una almohada adecuada protege la alineación del cuello. Evita almohadas muy altas o muy blandas.
Cuándo consultar a un especialista
Si el dolor cervical es intenso, constante o limita tus movimientos, es recomendable buscar ayuda profesional.
También consulta si:
- El dolor se irradia hacia los brazos.
- Aparece entumecimiento o debilidad.
- Sientes rigidez al despertar todos los días.
Un fisioterapeuta puede indicarte ejercicios personalizados para mejorar tu condición.
Aliviar la tensión del cuello y hombros es posible con ejercicios simples y constantes. Estos tres movimientos favorecen la movilidad diaria, corrigen la postura corporal y reducen el dolor cervical.
Recuerda: moverse con conciencia es parte del autocuidado diario. Integrar estos ejercicios a tu rutina mejorará tu bienestar general.







